 |
| Parque Etnográfico del Río Sesín |
Hay lugares que no aparecen en las guías más populares, pero que se quedan contigo para siempre. El Parque Etnográfico del Río Sesín, en el concello de A Capela, es uno de esos rincones que parecen sacados de un cuento: molinos antiguos, un bosque que te abraza y el murmullo constante del agua acompañándote en cada paso. Un pequeño universo dentro de las Fragas do Eume, pero con personalidad propia.
🌿 Un paseo corto… pero lleno de historia
El recorrido del parque es una senda de unos 800 metros que discurre pegada al río Sesín, también conocido como Mazoca. A lo largo del camino aparecen varios molinos de agua reconstruidos, testigos silenciosos de la vida rural gallega de hace siglos.
 |
| Molino de Agua reconstruido |
El entorno es puro bosque autóctono: carballos, castaños, abedules… todo muy frondoso, muy húmedo, muy “Fragas”. Ese tipo de verde que solo Galicia sabe crear.
🪨 El puente del siglo XVIII
Uno de los puntos más fotogénicos del parque es el puente de piedra del siglo XVIII, que cruza el río con una elegancia sencilla, casi humilde. Es de esos lugares donde apetece parar, respirar hondo y dejar que el sonido del agua haga su magia.
💧 La Fervenza da Mazoca: pequeña pero encantadora
A muy poca distancia del conjunto etnográfico se encuentra la Fervenza da Mazoca, una cascada discreta pero preciosa, especialmente después de días de lluvia. No es una gran caída de agua, pero tiene ese encanto íntimo que hace que te quedes un rato mirándola sin darte cuenta del tiempo.
🚗 Cómo llegar sin perderse
El acceso más habitual es desde la carretera que lleva a la central hidroeléctrica del Eume, pasando la aldea de Gunxel. Allí encontrarás un pequeño espacio para aparcar junto a los paneles informativos que marcan el inicio del recorrido.
Es un paseo ideal para combinar con una visita al Monasterio de Caaveiro o con alguna ruta más larga por las Fragas.
 |
| Parque Etnográfico del Río Sesín |
🥾 ¿Es una ruta para todo el mundo?
Sí, totalmente.
La senda es corta, sin grandes desniveles y muy agradable. Perfecta para ir en familia, para un paseo tranquilo o para desconectar un rato sin necesidad de hacer una gran caminata.
Eso sí: como todo en las Fragas, el terreno puede estar húmedo o resbaladizo, así que mejor llevar calzado cómodo.