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| Monasterio de Bergondo |
Hay lugares que no hacen ruido, pero que guardan siglos de memoria entre sus piedras. El Monasterio de San Salvador de Bergondo, escondido entre los verdes de As Mariñas, es uno de esos rincones que parecen susurrar historias al oído. Si estás buscando una escapada tranquila, con sabor a románico gallego y a leyenda rural, este templo es una parada obligada.
📍 ¿Dónde está Bergondo?
A medio camino entre A Coruña y Betanzos, en pleno corazón de la comarca de As Mariñas, se encuentra el municipio de Bergondo. El monasterio está en la aldea de San Isidro, rodeado de campos, casas de piedra y ese silencio que solo se encuentra en los pueblos que respetan su pasado.
🏛️ Un monasterio con alma medieval
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| Monasterio de Bergondo |
Fundado en el siglo XII, el Monasterio de San Salvador fue un cenobio benedictino que vivió su esplendor bajo la protección de Alfonso X el Sabio y el mecenazgo de los condes de Andrade. Aunque hoy ya no funciona como monasterio, su iglesia sigue viva como parroquia, y conserva intacta su esencia románica.
Entrar en su recinto es como cruzar un umbral temporal: el ábside semicircular, los canecillos esculpidos, las arquivoltas de la portada… todo habla de una época en la que el arte era devoción y cada piedra tenía un propósito espiritual.
🐗 Los jabalíes que vigilan el templo
Uno de los detalles más curiosos —y que a mí me tiene fascinado— son los capiteles decorados con jabalíes. Sí, jabalíes. No es habitual ver estos animales en la escultura románica, y aquí aparecen como guardianes silenciosos, como si protegieran el templo desde tiempos inmemoriales.
¿Quién los esculpió? ¿Por qué están ahí? Nadie lo sabe con certeza, pero hay quien dice que representan la fuerza de lo salvaje, o que son un guiño a las antiguas creencias paganas que aún latían bajo la piel del cristianismo medieval.
🌿 Paseo por el entorno
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| Monasterio de Bergondo |
Después de visitar el templo, te recomiendo que te pierdas por los caminos rurales que lo rodean. Hay rutas sencillas entre robles y castaños, y si vas en otoño, el suelo se cubre de hojas doradas que crujen bajo los pies. Puedes acercarte a Betanzos, con su casco histórico y sus tortillas míticas, o seguir hacia Sada para ver el mar desde el puerto.
🧭 Consejos prácticos
• Cómo llegar: Desde A Coruña, en coche, se tarda unos 20 minutos. Hay buses interurbanos, pero lo ideal es ir en vehículo propio para explorar los alrededores.
• Cuándo ir: Cualquier época tiene su encanto, pero el otoño y la primavera ofrecen una luz especial sobre la piedra del monasterio.
• Qué llevar: Calzado cómodo, cámara de fotos, y ganas de dejarte sorprender por lo pequeño y lo auténtico.
✨ Una propuesta mágica
Si eres de los que disfrutan imaginando, te propongo esto: qué tal si al caer la tarde, los jabalíes esculpidos despiertan y recorren el bosque, guiando a los caminantes perdidos hacia el templo. Una escena digna de leyenda gallega, ¿verdad?
El Monasterio de Bergondo no es solo una iglesia románica. Es un refugio de piedra, un testigo del tiempo, y un lugar donde el arte, la historia y la naturaleza se dan la mano. Si te animas a visitarlo, cuéntamelo. Y si ya lo conoces, ¿qué sentiste al estar allí?