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Caldo gallego: el alma líquida de Galicia

Cunca de caldo gallego  El caldo gallego es mucho más que una sopa: es un abrazo caliente en los días fríos, un ritual de cocina lenta y memoria compartida. En este post, lo celebramos como se merece: con emoción, historia y sabor. Hay platos que no se comen: se heredan. Se aprenden con los ojos, se huelen desde la infancia, se repiten cada invierno como un conjuro contra el frío. El caldo gallego es uno de ellos. No es solo una receta: es una forma de estar en el mundo, de resistir, de cuidar. 🌿 Origen humilde, corazón generoso Nacido en la cocina campesina gallega , el caldo gallego fue durante siglos el sustento de quienes trabajaban la tierra. En una Galicia de inviernos largos y húmedos, hacía falta un plato calórico, nutritivo y reconfortante . Y así surgió esta sopa espesa, hecha con lo que había: grelos, patatas, alubias blancas, unto y, cuando se podía, algo de chorizo o lacón. Cada casa tenía su versión. Algunas con berza , otras con nabizas , otras con más carne o si...

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Paseo fluvial del río Negro

 

Paseo fluvial del río Negro
Paseo fluvial del río Negro

El paseo fluvial del río Negro se encuentra en el lugar de Os Muíños, parroquia de Moraime, en el municipio de Muxía. Se trata de un paseo de una gran belleza, rodeado de frondosa vegetación y que tiene menos de un kilómetro de recorrido.

La senda empieza en un camino de piedra que conduce a unas escaleras y que cuando las desciendes todo cambia. Primero encuentras una pequeña y bonita área recreativa con fuente y lavadero en un bosque. Todo muy bonito, pero nada reseñable respecto a lo que vas a encontrar a continuación.

Fuente y merendero del paseo fluvial del río Negro
Fuente y merendero del paseo fluvial del río Negro

A continuación todo cambia y parece como si te trasladaras a otro mundo. Continuando por el camino que te lleva junto al río, el suelo pasa de ser de piedra a convertirse en una bonita pasarela de madera recién restaurada, con puentes y varios molinos restaurados

Molino del paseo fluvial del río Negro
Molino del paseo fluvial del río Negro

Cuando parecía que las sorpresas habían llegado a su fin, de repente nos encontramos un columpio en un árbol. ¿Se puede pedir más? 

El bosque se extendía como un tapiz encantado, vibrante y lleno de vida. Los árboles, altos y majestuosos, lucían sus copas con hojas de múltiples tonalidades. La luz del sol se filtraba entre las ramas, creando destellos dorados sobre el suelo cubierto de musgo y hojas crujientes. Multitud de coloridas flores silvestres rodeaban el sendero. El canto de los pájaros y el sonido del discurrir del agua del río eran los únicos sonidos que nos acompañaban.  Era un lugar que parecía sacado de un cuento de gnomos y hadas, donde la naturaleza lucía todos sus colores.

El paseo termina en la playa de Merexo y la senda se puede hacer circular. A nosotros nos gustó tanto que decidimos volver y disfrutar de nuevo de ese lugar que parece sacado de un cuento. Además, la senda al ser tan corta se recorre enseguida.

Pensamos que hemos tenido mucha suerte y posiblemente si llegásemos a venir a este sitio en otra época del año, o a otra hora diferente a la del atardecer, no estaría tan bonito.

Llegar hasta aquí es muy sencillo, hay que coger la carretera AC-440 desde Muxía en dirección Vimianzo hasta llegar al lugar "Os Muiños", una vez allí está bien indicado y solo queda disfrutar de este maravilloso lugar que nos ofrece la Costa da Morte.


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