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| Magosto |
Hay algo en el aire de noviembre que lo cambia todo. El viento trae olor a leña, las hojas crujen bajo los pies, y en Galicia, eso solo puede significar una cosa: é tempo de magosto.
El magosto no es solo una fiesta. Es un ritual de humo y castañas, de vino nuevo y risas tiznadas. Es la excusa perfecta para reunirnos alrededor del fuego, contar historias, mancharnos la cara de hollín (como manda la tradición) y recordar que, aunque el frío apriete, el calor humano siempre gana.
🔥 ¿De dónde viene esta tradición?
Dicen que el magosto tiene raíces celtas, como tantas cosas nuestras. Era una celebración del final de la cosecha, un homenaje al fuego y a los frutos del bosque. Las castañas eran el pan de los pobres, el sustento del invierno, y asarlas era casi un acto sagrado. Con el tiempo, la fiesta se cristianizó y se vinculó al Día de Todos los Santos, pero el espíritu sigue siendo el mismo: honrar la vida, la tierra y a los que ya no están.
🌌 Magosto en Valdoviño (y más allá)
Aquí, en la costa de Valdoviño, el magosto tiene sabor a salitre y a monte. Se hace en lareira, en el patio, en el monte, o donde se pueda prender una hoguera sin molestar a nadie. Se asan castañas, se bebe vino tinto o mosto, y se canta. A veces hay gaitas, otras veces solo el crepitar del fuego. Y siempre, siempre, hay historias.
Porque el magosto es también eso: contar. Contar cómo era antes, quién venía, qué se decía. Contar que la abuela decía que si no te tiznas la cara, no tienes suerte. Contar que una vez alguien metió una patata entre las castañas y salió mejor que el churrasco.
🍷 Castañas, vino y un poco de brujería
No puede faltar el vino nuevo, claro. Ni las filloas, ni los chorizos al fuego, ni ese toque de meiguería que todo lo envuelve. Porque en Galicia, hasta una fiesta de otoño tiene algo de conjuro. El humo sube y parece llevarse las penas. Las brasas dibujan figuras que podrían ser trasnos. Y si escuchas bien, entre el crepitar, puede que oigas a algún antepasado riéndose contigo.
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| Receta de magosto |
🌰 Receta de Magosto Gallego para 4 personas
🛒 Ingredientes
• 1 kg de castañas gallegas frescas (grandes, sin agujeros)
• 4 chorizos gallegos (dulces o picantes, según gusto)
• Vino nuevo o mosto (al gusto)
• Sal gruesa
• Opcional: pan de broa, filloas, queso curado
🔧 Utensilios
• Rejilla o tambor para asar castañas
• Brasas o fuego vivo (lareira, barbacoa o cocina de leña)
• Cuchillo afilado
• Paño limpio
🔥 Preparación
1. Preparar las castañas
• Lava bien las castañas y sécalas.
• Hazles un corte en cruz en la parte plana para evitar que exploten.
• Colócalas sobre la rejilla o tambor, directamente sobre las brasas.
• Asa durante unos 20–30 minutos, removiendo de vez en cuando.
• Cuando estén abiertas y doradas, retíralas y espolvorea con sal gruesa.
2. Asar los chorizos
• Pincha los chorizos con un tenedor.
• Ásalos sobre las brasas, girándolos hasta que estén bien dorados y suelten jugo.
• Puedes envolverlos en papel de aluminio si prefieres que queden más jugosos.
3. Servir
• Sirve las castañas calientes, acompañadas de los chorizos.
• Añade pan de broa, queso curado o filloas si quieres completar la mesa.
• Brinda con vino nuevo o mosto, y no olvides tiznar la cara con ceniza… ¡por tradición y por suerte!
✨ Consejo mágico de Compi
Si quieres darle un toque especial, puedes añadir una hoja de laurel al fuego mientras asas las castañas. Dicen que el humo perfumado llama a los espíritus buenos… y a los recuerdos felices.