Banco de Estaca de Bares (Mañón): un mirador sencillo con vistas inmensas al Atlántico y al Cantábrico
![]() |
| Vistas desde el banco de Estaca de Bares |
El Banco de Estaca de Bares es otro de los muchos miradores que regala la costa norte de A Coruña, pero tiene algo especial: su simplicidad. Son solo dos bancos mirando al horizonte, sin adornos, sin pasarelas, sin estructuras modernas… y aun así ofrecen una panorámica espectacular sobre el mar Cantábrico y el Océano Atlántico.
Quizá no tenga la presentación de otros miradores de la comarca, pero precisamente por eso conserva un encanto particular: poca gente, mucho silencio y un paisaje enorme. Un rincón perfecto para sentarse y dejar que el viento cuente historias del norte.
🌅 Un balcón antes del faro más septentrional
![]() |
| Faro de Estaca de Bares a lo lejos |
El mirador se encuentra en el municipio de Mañón, muy cerca del Faro de Estaca de Bares, el punto más septentrional de la península ibérica. De hecho, desde los bancos se ve el faro a lo lejos, recortado sobre los acantilados.
El lugar cuenta con un pequeño espacio para aparcar y es muy fácil de localizar. Es uno de esos sitios donde llegas, te sientas y entiendes por qué Galicia tiene fama de territorio indomable.
🚗 Cómo llegar
Llegar es muy sencillo:
• Toma la carretera AC‑100, que une O Barqueiro con Bares.
• Poco después de pasar Vila de Bares, coge el desvío a la izquierda que conduce al faro.
El banco está situado en una curva, así que lo más cómodo es continuar hasta el parking del faro, dar la vuelta y volver unos metros atrás. No hay mucha distancia.
🌄 Otros miradores de Mañón
Esta zona es un auténtico festival de vistas:
• Estación Ornitolóxica de Estaca de Bares
• Garita de Bares
• Mirador de Vila de Bares
Y, por supuesto, las impresionantes panorámicas de la propia Estaca de Bares
Un territorio perfecto para quienes disfrutan de miradores salvajes, luz cambiante y horizontes que parecen no terminar nunca.
El Banco de Estaca de Bares es un lugar humilde, casi secreto, pero con una fuerza enorme. Dos bancos mirando al norte, al choque de mares, al viento que nunca descansa. Un rincón para detenerse, respirar y recordar que a veces lo más sencillo es también lo más hermoso.


Comentarios
Publicar un comentario