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Paseo fluvial del río Negro

  Paseo fluvial del río Negro El paseo fluvial del río Negro se encuentra en el lugar de Os Muíños, parroquia de Moraime, en el municipio de Muxía. Se trata de un paseo de una gran belleza, rodeado de frondosa vegetación y que tiene menos de un kilómetro de recorrido. La senda empieza en un camino de piedra que conduce a unas escaleras y que cuando las desciendes todo cambia. Primero encuentras una pequeña y bonita  área recreativa con fuente y lavadero en un bosque. Todo muy bonito, pero nada reseñable respecto a lo que vas a encontrar a continuación. Fuente y merendero del paseo fluvial del río Negro A continuación todo cambia y parece como si te trasladaras a otro mundo. Continuando por el camino que te lleva junto al río, el suelo pasa de ser de piedra a convertirse en una bonita pasarela de madera recién restaurada, con puentes y varios molinos restaurados .  Molino del paseo fluvial del río Negro Cuando parecía que las sorpresas habían llegado a su fin, de r...

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As Pedras Santas

As Pedras Santas
As Pedras Santas

As Pedras Santas se encuentran en la cumbre del promontorio de Fisterra (Monte do Facho), un lugar con asombrosas vistas en el entorno de este municipio. 

Se trata de dos piedras redondas y grandes a las que se les atribuye determinados dones, porque según cuenta la leyenda, sobre ellas se dice que descansó la Virgen María después de dejar la barca de piedra en Muxía.

As Pedras Santas
As Pedras Santas

Existen más historias alrededor de esta zona, cuenta otra leyenda que el Apóstol Santiago se sentó en estas rocas cansado y sediento, del mismo modo hizo surgir una fuente para calmar su sed, adquiriendo propiedades milagrosas.

Leyenda de Orcabella

Otra leyenda cuenta que una bruja en tiempos ancestrales conocida como Orcabella construyó su propio sepulcro en donde se enterró con un pastor que tenía hechizado. Éste con sus gritos atrajo a los vecinos que nada pudieron hacer para desenterrarlo, debido a la cantidad de serpientes que había en la tumba. La hechicera se dedicaba a embrujar, robar y perseguir a todo ser viviente que encontraba en su camino. Tenía tantos poderes que se hacía invisible cuando quería y con sólo mirarte a los ojos o tocarte con sus manos te destruía.


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